Si es posible disolver más soluto (amor) en el -mí- solvente (corazón),
se dice que la solución -yomisma- está insaturada.
Y es más, si esperamos que el soluto se disocie por completo,
éste -tú- será un eléctrolito fuerte.
junio 26, 2007
junio 08, 2007
Olvido
Hoy pensé en escribir algo.
Tenía en mente una historia llena de misterios,
llena de sentimientos fuertes, llena de culpables.
Lamentablemente, no alcancé a escribirla.
Olvidé el principio cuando terminé de darle forma.
Tenía en mente una historia llena de misterios,
llena de sentimientos fuertes, llena de culpables.
Lamentablemente, no alcancé a escribirla.
Olvidé el principio cuando terminé de darle forma.
mayo 16, 2007
Yo Soy
Me presento; Soy una llave.
Apenas un pedazo de metal que fue moldeado por algún ser omnipotente mucho antes de la creación. Un trozo de metal que ha esperado años por conocer al candado al cual habría de abrir. Pero yo sólo soy una llave oxidada, cubierta de polvo, pequeña... he tratado de abrir tantos candados, he tenido tantos fracasos... que ya nunca más quería volver a intentarlo. Ya nunca más quería tener nada que ver con los candados, con las riquezas, con esos tesoros que esconden tan celosamente. Tan celosamente que ninguna llave que no sea la indicada puede abrir.
Quise ser la llave de un candado dorado. Pero era demasiado grande para mí, costaba demasiado girar dentro de él. Ese candado pesado, brillante como el sol, esperaba una llave del mismo color, del mismo valor. No a mí.
Sentí que mis entrañas de metal se corroían, sentí que me llenaba de óxido y que pasaba desapercibida por la multitud de candados y llaves que desfilaban ante mí.
Preferí no ser más la llave de alguno de ellos. Seguramente ese candado aún no sabía de mí existencia.
Un día, en esa aburrida vida de llave, en ese ver ir y venir tantos cerrojos, de tantas otras como yo, encontré uno que era especial.
Pequeño, oscuro, sellado completamente. Ni siquiera podía encontrar el pequeño hueco por el cual una llave podría haber entrado. Parecía como si su propio metal le hubiera cerrado toda posibilidad de ser abierto nuevamente.
Y entonces me cautivó. Entendí que no importa qué tipo de llave fuera.
Decidí en ese momento: Yo sería su llave. Su única llave. La única que pudiera abrir y descubrir lo que escondía bajo tan impenetrable cerrojo.
Y lo que hallé ahí me dejó atada para siempre.
A ese candado no le importaba que fuera una llave pequeña, algo gastada, un poco oxidada por el paso del tiempo. Me hacía sentir como la más brillante. La más hermosa entre todas las demás.
Porque el tesoro que escondía ese candado que parecía difícil de abrir fue el premio más grande que jamás imaginé.
Fundí mi pequeño cuerpo con el suyo y quedé ahí, clavada en medio de su corazón.
Apenas un pedazo de metal que fue moldeado por algún ser omnipotente mucho antes de la creación. Un trozo de metal que ha esperado años por conocer al candado al cual habría de abrir. Pero yo sólo soy una llave oxidada, cubierta de polvo, pequeña... he tratado de abrir tantos candados, he tenido tantos fracasos... que ya nunca más quería volver a intentarlo. Ya nunca más quería tener nada que ver con los candados, con las riquezas, con esos tesoros que esconden tan celosamente. Tan celosamente que ninguna llave que no sea la indicada puede abrir.
Quise ser la llave de un candado dorado. Pero era demasiado grande para mí, costaba demasiado girar dentro de él. Ese candado pesado, brillante como el sol, esperaba una llave del mismo color, del mismo valor. No a mí.
Sentí que mis entrañas de metal se corroían, sentí que me llenaba de óxido y que pasaba desapercibida por la multitud de candados y llaves que desfilaban ante mí.
Preferí no ser más la llave de alguno de ellos. Seguramente ese candado aún no sabía de mí existencia.
Un día, en esa aburrida vida de llave, en ese ver ir y venir tantos cerrojos, de tantas otras como yo, encontré uno que era especial.
Pequeño, oscuro, sellado completamente. Ni siquiera podía encontrar el pequeño hueco por el cual una llave podría haber entrado. Parecía como si su propio metal le hubiera cerrado toda posibilidad de ser abierto nuevamente.
Y entonces me cautivó. Entendí que no importa qué tipo de llave fuera.
Decidí en ese momento: Yo sería su llave. Su única llave. La única que pudiera abrir y descubrir lo que escondía bajo tan impenetrable cerrojo.
Y lo que hallé ahí me dejó atada para siempre.
A ese candado no le importaba que fuera una llave pequeña, algo gastada, un poco oxidada por el paso del tiempo. Me hacía sentir como la más brillante. La más hermosa entre todas las demás.
Porque el tesoro que escondía ese candado que parecía difícil de abrir fue el premio más grande que jamás imaginé.
Fundí mi pequeño cuerpo con el suyo y quedé ahí, clavada en medio de su corazón.
mayo 01, 2007
Criogenia~
Y parecía como muerta cuando la encontraron sobre el suelo embaldosado del jardín.
No oyeron ni un disparo, ni un grito, ni un golpe seco contra el suelo.
No había sangre, no había señales de violencia.
Pero aún así, parecía como muerta.
Labios Rojos.
Piel Blanca.
El cabello como si hubiera sido acomodado afanosamente bajo la nuca.
Pulso nulo, Corazón apenas latiendo.
Pero seguía ahí, no muerta, dormida... sí..
Apenas si se acercaban creían escuchar un suspiro.
Creían sentir una cálido aliento.
¿Estaba muerta?
La muerte se había enamorado de ella,
La muerte se la había llevado a medias.
No oyeron ni un disparo, ni un grito, ni un golpe seco contra el suelo.
No había sangre, no había señales de violencia.
Pero aún así, parecía como muerta.
Labios Rojos.
Piel Blanca.
El cabello como si hubiera sido acomodado afanosamente bajo la nuca.
Pulso nulo, Corazón apenas latiendo.
Pero seguía ahí, no muerta, dormida... sí..
Apenas si se acercaban creían escuchar un suspiro.
Creían sentir una cálido aliento.
¿Estaba muerta?
La muerte se había enamorado de ella,
La muerte se la había llevado a medias.
abril 09, 2007
Que se pierda el Sistema
Te juro que me carga el sistema.
Me carga porque cierra las mentes.
Porque tienes que seguir un patrón y una línea para "ser alguien" en la puta vida.
Me carga el sistema y lo que nos meten en la cabeza.
Y lo que tratan de clasificar como bueno o malo (natural o antinatural).
Me carga tener que ser parte del estúpido sistema que todos siguen y por el que todos se rigen.
Porque si piensas distinto te marginan.
Porque no puedes dar una idea por miedo a que el sistema la consuma y te clasifique como un "algo extraño".
Me carga la gente que sólo ve eso; que sólo el intelecto, el físico, o qué sé yo son las cosas que valen en la sociedad.
Podria echar la carrera por la ventana porque me cargan algunas cosas y fumar y tomar hasta quedar tirada en el suelo, pero no lo hago, y son cosas que parecen tomar como "algo común en ti"
¿Y qué si lo hiciera alguna vez?
¿Ah? ¿El mundo dejaría de girar? ¿El sistema se preocuparía?
Que se pierda el sistema.
Si total igual todos se mueren y confluyen en una cosa.
Un rico, un pobre;
alguien sin educación y otro con un título.
Igual a todos se los van a comer los gusanos.
He dicho.
Me carga porque cierra las mentes.
Porque tienes que seguir un patrón y una línea para "ser alguien" en la puta vida.
Me carga el sistema y lo que nos meten en la cabeza.
Y lo que tratan de clasificar como bueno o malo (natural o antinatural).
Me carga tener que ser parte del estúpido sistema que todos siguen y por el que todos se rigen.
Porque si piensas distinto te marginan.
Porque no puedes dar una idea por miedo a que el sistema la consuma y te clasifique como un "algo extraño".
Me carga la gente que sólo ve eso; que sólo el intelecto, el físico, o qué sé yo son las cosas que valen en la sociedad.
Podria echar la carrera por la ventana porque me cargan algunas cosas y fumar y tomar hasta quedar tirada en el suelo, pero no lo hago, y son cosas que parecen tomar como "algo común en ti"
¿Y qué si lo hiciera alguna vez?
¿Ah? ¿El mundo dejaría de girar? ¿El sistema se preocuparía?
Que se pierda el sistema.
Si total igual todos se mueren y confluyen en una cosa.
Un rico, un pobre;
alguien sin educación y otro con un título.
Igual a todos se los van a comer los gusanos.
He dicho.
marzo 03, 2007
He vuelto
He vuelto de ése viaje que soñé.
He vuelto con una sonrisa en mi rostro,
con las mejillas coloreadas de rojo,
con los ojos brillando de emoción.
He regresado después de estar en tus brazos,
he sentido tus labios sobre los míos,
he llorado, soñado, dormido a tu lado.
He redescubierto el sentimiento,
con cada latido acelerado,
con cada beso, suave y apasionado.
He escuchado tus susurros suaves contra mi oreja,
las declaraciones de amor oculto, he sentido
tus manos recorriendo la piel, cubierta y descubierta.
He deseado volver a ti, un millón de veces.
He vuelto aquí, y sin embargo,
no quería regresar.
He vuelto con una sonrisa en mi rostro,
con las mejillas coloreadas de rojo,
con los ojos brillando de emoción.
He regresado después de estar en tus brazos,
he sentido tus labios sobre los míos,
he llorado, soñado, dormido a tu lado.
He redescubierto el sentimiento,
con cada latido acelerado,
con cada beso, suave y apasionado.
He escuchado tus susurros suaves contra mi oreja,
las declaraciones de amor oculto, he sentido
tus manos recorriendo la piel, cubierta y descubierta.
He deseado volver a ti, un millón de veces.
He vuelto aquí, y sin embargo,
no quería regresar.
febrero 08, 2007
No quiero
Hay veces en qué uno se siente confundida, en que por más que pensemos las cosas, éstas no resultan como quisiéramos. Hay días en que uno está tan ahogada que llora. Hay días en que uno quiere ahogarse realmente, en que quiere irse del mundo y dejarlo atrás todo.
¿Por qué?
Un sólo comentario puede bastar para que nos sintamos mal, para que nuestros ánimos decaigan hasta el punto de no querer escuchar más allá de eso. Son peores cuando las palabras vienen de gente cercana a ti.
¿Qué importa lo que digan esas personas si te tengo a ti?
A ti no parece importarte nada, pero yo sé que te importo yo, que tú y yo somos quiénes importamos. También hay veces que caigo en pensar que no te importo. Por tonterías nuevamente. Por cosas que son ajenas a "nuestro" mundo. Y aunque así sea, ahí estás tú, para traerme de regreso de esa nube gris, donde sólo hay lágrimas. Ahí estás tú, abrazándome, acurrucándome fuerte contra tu pecho. Sintiendo tu corazón latiendo junto al mío.
Por eso yo no quiero [ni necesito] un príncipe.
No quiero no saber qué hacer
No quiero ser caprichosa
No quiero ser débil
No quiero vivir en un castillo
No quiero tener vestidos ni coronas
No quiero ser fastidiosa
No quiero no entender
No quiero estar sola
No quiero ser una más entre ellas
No quiero volverme de piedra
No quiero llorar por miedos infundados
No quiero no sentir esto
No quiero estar lejos de ti.
Por eso yo no quiero [ni necesito] ser una princesa.
Yo quiero ser yo
Yo te quiero a ti.
[Crisis creativa, angustia latente. Cualquier relación con la realidad no es ficción.]
¿Por qué?
Un sólo comentario puede bastar para que nos sintamos mal, para que nuestros ánimos decaigan hasta el punto de no querer escuchar más allá de eso. Son peores cuando las palabras vienen de gente cercana a ti.
¿Qué importa lo que digan esas personas si te tengo a ti?
A ti no parece importarte nada, pero yo sé que te importo yo, que tú y yo somos quiénes importamos. También hay veces que caigo en pensar que no te importo. Por tonterías nuevamente. Por cosas que son ajenas a "nuestro" mundo. Y aunque así sea, ahí estás tú, para traerme de regreso de esa nube gris, donde sólo hay lágrimas. Ahí estás tú, abrazándome, acurrucándome fuerte contra tu pecho. Sintiendo tu corazón latiendo junto al mío.
Por eso yo no quiero [ni necesito] un príncipe.
No quiero no saber qué hacer
No quiero ser caprichosa
No quiero ser débil
No quiero vivir en un castillo
No quiero tener vestidos ni coronas
No quiero ser fastidiosa
No quiero no entender
No quiero estar sola
No quiero ser una más entre ellas
No quiero volverme de piedra
No quiero llorar por miedos infundados
No quiero no sentir esto
No quiero estar lejos de ti.
Por eso yo no quiero [ni necesito] ser una princesa.
Yo quiero ser yo
Yo te quiero a ti.
[Crisis creativa, angustia latente. Cualquier relación con la realidad no es ficción.]
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Estamos tan juntas y sin embargo estamos muriendo de soledad~ Minia Bathory
"Estamos todos tan juntos, y sin embargo, todos estamos muriendo de soledad..."
Albert Schweitzer
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